Boca Juniors deja a River Plate sin fiesta

River estaba dispuesto a expresar su desahogo del tramo más triste de su historia, un año de pesadilla en la segunda categoría, en un partido que dominó desde el comienzo y que ganaba por 2-0 hasta los 75 minutos.

El River Plate celebraba este domingo una ansiada victoria ante su histórico rival, el Boca Juniors, que a los 91 minutos arruinó su fiesta en el estadio Monumental con un gol de Walter Erviti con el que empató a dos en la duodécima jornada de la Liga. River estaba dispuesto a expresar su desahogo del tramo más triste de su historia, un año de pesadilla en la segunda categoría, en un partido que dominó desde el comienzo y que ganaba por 2-0 hasta los 75 minutos.

A Boca se le caía el mundo encima después de cuatro jornadas sin victorias (dos empates y dos derrotas), pero no reaccionaba hasta que en el último tramo del encuentro, con una multitud de pie impulsada por la emoción, descontó y consiguió el empate más importante del año. Un Boca Juniors en caída libre no parecía capaz de recuperar su poder de fuego, mojado con 14 goles anotados en 12 jornadas, y de fortalecer su defensa con igual cantidad de encajados. También necesitaba volver a tomar el aliento perdido para provocar una alegría en sus hinchas. Pero lo logró finalmente.

El partido tuvo un comienzo de alto voltaje. A los dos minutos Leo Ponzio abrió el marcador para el River con remate de falta y antes del primer cuarto de hora de juego los riverplatenses sufrieron dos bajas por lesiones. El defensa Ramiro Funes Mori y el medio Martín Aguirre tuvieron que abandonar el campo y fueron sustituidos por Leandro González Pirez y Ariel Rojas, todos debutantes en el clásico.

Ponzio asumió el papel de capataz del River, hizo suya la zona media como eje de una eficaz recuperación de la pelota, e impulsó hacia adelante a su equipo frente a un Boca limitado en la primera parte, impreciso para crear y con los puntas Silva y Viatri aislados del resto de su formación.

La primera llegada boquense al área del equipo local fue tibia y se produjo a los 39 minutos, porque el juego se desarrollaba casi de manera permanente en el sector opuesto del campo, donde el uruguayo Mora y el francés Trezeguet exigían a fondo, aunque de manera desmañada, a los zagueros del equipo que dirige Julio Falcioni.

En la segunda parte el Boca Juniors salió dispuesto a pasar por arriba a su rival, pero con un estilo poco fino, desordenado, que el River no tardó en controlar. Una profunda jugada colectiva del conjunto local terminó a los 70 minutos con una exitosa asociación uruguaya. Carlos Sánchez asistió a Mora que, tras eludir al portero Agustín Orión, marcó el segundo tanto del River Plate.

Pero a los 75, de penalti, el también uruguayo Santiago Silva puso en resultado en 2-1, y dejó vivo el partido para que la expectación creciera en el cuarto de hora final. El gol de Erviti a los 91, marcado sobre la salida del portero Barovero, hizo estallar al público situado en la tribuna visitante y confundió en un abrazo a todo el equipo auriazul.

This entry was posted in Noticias and tagged , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *