¿Cuánto dura Borghi en Boca?

Esta pregunta mal intencionada me la hicieron a la salida de la cancha, después del excelente triunfo de Boca ante Olimpo de Bahía Blanca. Ante un estadio colmado de hinchas bahienses, Boca demostró porque nunca es bueno darlo por muerto.

Boca es Boca, queridos lectores. Y cuando parecía estar en la cuerda floja, cuando una derrota más significaba no sólo la probable despedida de su técnico, sino también su adios al campeonato que recién comienza, Boca renació con todo.

Por eso me duele que algunos hinchas de Olimpo se me acercaran al reconocerme y con tono burlón me preguntaran “¿cuánto tiempo durará Borghi en Boca?” Mi respuesta fue unánime “muchos años, muchachos, un pilón de años…”

Es que esa la sensación que me despierta Boca cuando juega. No es como River, Godoy o Estudiantes (que mal que bien, son equipos previsibles y casi sin variantes en su juego). Boca es distinto. Cuando Boca de Borghi está inspirado, juega un fútbol desconocido para la mayoría de los televidentes.

No tengo empacho en decir que Borghi es un técnico revolucionario.

Boca Juniors cuando juega bien, es más que un espectáculo, mucho más que un equipo bien parado en la cancha y prolijo. ¡No, señores! Esto es algo serio, Boca anticipa con su juego de tres centrales al fútbol del futuro, pero no sólo lo anticipa sino que lo supera y lo vuelve estéril. El planteo táctico creado por Borghi es algo inusitadamente nuevo en nuestras pampas.

¿Debería ser Claudio Borghi el próximo director de la selección nacional? No es una pregunta para nada descabellada. Pero vamos por parte. El domingo Boca jugó un partido impecable
.

Mientras River Plate se dedica a ganar con mucha suerte y con la camiseta (recordemos que superó con la miníma diferencia a Arsenal en un partido muy trabado, de mucha pierna fuerte), Boca se acerca a los punteros. Es cierto, está lejos, a siete u ocho puntos. Pero ninguno de los punteros es superior a este equipo que, de a poco, a cuentas gotas, comienza a aparecer.

Y es muy cierto eso que dice Menotti que los equipos aparecen cuando aparecen las individualidades. Y ante Olimpo descollaron Bataglia, Palermo y Viatri.

No puedo continuar este comentario sin hacer una reflexión respecto del talento de Lucas Viatri, siempre a la sombra del máximo goleador de la historia boquense. Pero cada vez que le toca jugar cumple con actuaciones increíbles y con goles espectaculares.

Viatri se gana todos los lugares en un equipo titular y le demuestra a más de uno que puede jugar en la cancha al lado de Palermo.

Ni uno ni el otro: los dos. Se potencian, se convierten tal vez, en la delantera más peligrosa del fútbol actual. Ese es otro logro de Borghi, poner a los dos goleadores juntos.

Todo lo que puedan decir los aguafiestas es en vano. Boca renace en cada fecha. Pero este Boca, este nuevo ciclo que comienza es, sin duda, uno de los más vanguardistas que conozco.

Hay que dejar que el viento sople, que el tiempo suspire, que el río eleve su cauce, hay que esperar que vuelva Román y que estos jugadores alcancen su nivel. Cuando eso ocurra puede pasar cualquier cosa.

Boca es Boca y hay que bancarlo, hoy más que ayer y menos que mañana.

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